La teoría del iceberg que nos recomendó Hemingway forma parte de su madurez como escritor y nos permite adoptar esta técnica, entre las que ya debemos tener, para escribir un libro.

Es aconsejable, además de saber qué vamos a escribir, tener claro cómo hacerlo.

El periodista estadounidense nos da la receta para crear una historia capaz de captar la atención del lector.

¿Qué es la teoría del iceberg?

Si vemos un iceberg nos daremos cuenta cómo tan sólo se hace visible una décima parte de su tamaño real, mientras que la gran parte queda sumergida, siendo esto consciente en cada uno de nosotros.

Cuando adoptó este simbolismo Hemingway, como una teoría para escribir, significó una madurez en su estilo.

Se dio cuenta que, siendo breve y usando las palabras justas, cualquier lector podía llegar a entender más allá de lo que veía escrito.

Llevarlo a la práctica es más sencillo de lo que pensamos, siempre que mantengamos un control y un gran conocimiento de nuestra lengua materna.

La teoría del iceberg va más allá del doble sentido, aunque también nos puede ayudar, siempre que no demos mil vueltas a una sola idea.

Todo consiste en transmitir un argumento omitiendo cierta información, como una forma de economizar el lenguaje menos interesante (como pensaba Hemingway).

Que el lector pueda dar por hecho el transcurso de una acción, sin que apenas se le tenga que indicar por medio de flashbacks o retrocesos en la historia, lo veía el escritor americano como un punto muy importante en la narración.

Realmente, es un ejercicio que podemos llevar a cabo todos, aunque lograremos la excelencia a través de la práctica, como todo en la vida. Es fundamental tener un amplio conocimiento de los recursos lingüísticos que, sin duda, ayudan a agilizar nuestras expresiones, llegando con más certeza a nuestros lectores.

El lenguaje directo, pero con un trasfondo sencillo de percibir por nuestro receptor, sin la necesidad de describírselo.

Los mejores consejos para escribir un libro:

La técnica del iceberg nos puede servir como uno de los tantos consejos para escribir un libro. Aunque un buen escritor debe contar con más de un plan a la hora de ponerse frente al papel.

Centrándonos en la teoría de Hemingway, vamos a comprobar los beneficios que obtendremos al aplicarla en nuestra novela, cuento, artículo…

¿Cuáles son las ventajas de aplicar esta teoría?

Estas son las cinco principales ventajas de usar la técnica del iceberg en nuestros escritos:

1. Hacemos trabajar la imaginación de nuestro lector, introduciéndole más en la obra.

De esta forma, podemos lograr que se remonte a una época no mencionada, dándole a entender que antes o después de los sucesos que le contamos la historia continúa.

Al conseguir trabajar esa imaginación, llegamos a seducir, de alguna forma, al lector, que termina involucrándose en la suerte de nuestros personajes.

2. Damos el toque de calidad que toda gran obra posee. Al recurrir a una técnica narrativa estamos demostrando a la crítica que dominamos la escritura.

Esto, sin duda, habla muy bien de nosotros, sobre todo si presentamos nuestra obra a uno de los tantos certámenes que existen.

3. Mantenemos la intriga a lo largo de la obra. Al no contarlo todo directamente, conseguimos dejar un constante enigma a lo largo de la narración, que tendrá entretenido al lector.

4. Transmitimos a nuestro receptor una confianza muy peculiar.

Le mostramos una seguridad en que va a terminar por comprender y visualizar ese 90 por ciento del iceberg, que es nuestra obra, y que no expresamos de forma directa.

5. Logramos una relación íntima entre nuestro escrito y el lector, al inmiscuirse en nuestra narración.

Esta teoría es el resultado de que podemos convertirnos en experimentados escritores, ¿tú qué crees?